Vamos, que lo mismo te cae una piedra, que te atropella un coche o te caes por un acantilado… Así es la vida…
Se acaba esta calurosa semana y nada mejor que un poco de caña para animarse en la tarde de viernes. Para ello, os muestro un par de vídeos con los que se puede disfrutar de verdad. Uno es de Jason Ricci, probablemente uno de los mejores armonicistas actuales, y el segundo es un recopilatorio que he encontrado en YouTube donde se muestran algunos solos de Steven Tyler (Aerosmith) con la armónica.
El gran Jason Ricci:
Y ahora Steven Tyler:
Cinco años… Se dice pronto, pero ha llovido mucho desde entonces. El día 9 de junio de 2004 empezaba con ilusión este blog. Desde entonces la periodicidad con la que escribo se ha ido reduciendo aunque nunca lo he abandonado. Este blog es una criatura sagrada para mí, y le debo mucho, así que de momento y aunque sea muy de vez en cuando por aquí pienso seguir.
Sé que debido a que no escribo con regularidad este no es un blog muy popular, pero como sí sé que tengo a personas muy fieles que siempre habéis estado ahí durante este tiempo, me gustaría que alguien pudiera tomarse la molestia de repasar el archivo de este blog (no hace falta leerlo todo) e indicar mediante comentarios o entrada en su blog algún post que os haya gustado de los 256. Por supuesto esto es sólo una propuesta, pero como regalo de quinto aniversario me encantaría…
Gracias por estar ahí
“Todo lo que se puede pensar se puede pensar claramente, todo lo que se puede decir se puede decir claramente, pero no todo lo que se puede pensar se puede decir.”
Hay personas que no lo tienen claro. Al menos, eso parece por cómo actúan. Tener derecho o que se otorguen derechos no obliga a nadie a que estos se ejerzan. Es decir, se puede tener derecho a algo pero si alguien por cuestiones ideológicas, morales y/o religiosas no considera oportuno ejercer ese derecho, no tiene obligación alguna de hacerlo.
Lo que no resulta adecuado es pretender que a otras personas que no tienen esas convicciones ideológicas, morales y/o religiosas, les sean negados esos derechos. Si a alguien no le gusta el café no tiene porque pedir que cierren todas las cafeterías para que nadie lo tome.
No es que no me guste escribir en febrero, es que ya sabéis cómo soy, de forma esporádica aparezco por aquí, aseguro que volveré a escribir pronto y al final… no vuelvo a aparecer hasta al cabo de un tiempo. Como ahora. Y nuevamente con una entrada sobre mis lecturas recientes:
- “Club de lucha” de Chuck Palahniuk. Pues sí, este es el libro en el que se basó la celébre película. Tiene su encanto, es muy de los noventa, así que es de lectura ágil y consigue enganchar. Vale la pena dejarse caer por entre sus páginas y preguntarse: “¿Dónde está Tyler?”
- “El proyecto Brontë” de Jennifer Vandever. Hacía tiempo que no le prestaba atención a las novedades y el hecho de que este verano quedara atrapada con Charlotte Brontë en “Jane Eyre” hizo que me llamara la atención esta obra. Me gustó la sinopsis, empecé a leerlo en la librería y al ver que no podía volver a dejarlo en su estantería acabé llevándolo conmigo a todas partes los siguientes días hasta que lo acabé. Un verdadero placer, como he dicho: atrapa, el sentido del humor de su autora es uno de los ingredientes que más destacaría, es una obra inteligente en la que la buenísima construcción de sus personajes hace que se les vea moverse y actuar con toda claridad. Siendo esta la primera obra que publica su autora, no puedo más que desear que por favor vengan muchas más.
- “When I grow up: A memoir” de Juliana Hatfield. Mi primer intento de leer un libro no-técnico en inglés y puedo afirmar que estoy satisfecha de haberme atrevido con la aventura. Pocas veces alguien habla de forma tan sincera y se deja mostrar a los demás como en este libro hace la artista Juliana Hatfield. Cantante, guitarrista, compositora y excelente letrista escribe este libro para contarnos más de sí misma, más de lo que ya se intuye en su música. Existen muy pocas ocasiones de estar tan cerca de los artistas a quienes admiramos como yo me he sentido leyendo esta obra repleta, y lo digo otra vez a propósito, de sinceridad. Juliana hace gala de la honestidad que una puede sentir en su música y además nos revela, como titula su último trabajo discográfico, “How to walk away”.
- “Una temporada con Lacan” de Pierre Rey. Una obra curiosa repleta de citas admirables y también de algunos temas que no entiendo, lo reconozco. Aunque otros me resultan muy próximos.
- “Cruel y extraño” de Patricia D. Cornwell. Y es que no podía faltar en esta lista, de nuevo, una genial e intrigante obra protagonizada por Kay Scarpetta.
- “Nación Prozac” de Elizabeth Wurtzel. Otro libro del que surgió una película. La película es una inspiración pero desde luego hay bastantes variaciones con la historia real que en este libro cuenta Elizabeth Wurtzel, una de las primeras personas a las que se administró lo que comercialmente se conoció como Prozac. Otra vez, los noventa… Eso sí, yo no podía quitarme la imagen de la genial Christina Ricci durante su lectura, realmente una actriz bien escogida para el papel de Elizabeth en la película.
- “El Padrino” de Mario Puzo. Y más libros relacionados con el cine. Aquí no puedo hacer comparaciones. Lo leí porque tenía una edición en dos volúmenes que compré hace bastantes años de segunda mano y con el revuelo que se ha montado con la “Gomorra” de Roberto Saviano creí oportuno leer primero la historia de los Corleone. En esta obra he encontrado algunas citas curiosas a las que ya haré referencia en el futuro. Me ha parecido una entretenida lectura.
- “Escribir es un tic (Los métodos y manías de los escritores)” de Francesco Piccolo. El subtítulo es lo suficientemente explícito como para que yo tenga que añadir algo más. Interesante e inspirador. Y sobre todo entretenido y rápido de leer.
- “El conte de Nadal de l’Auggie Wren” de Paul Auster. Un breve cuento del autor neoyorquino que publicado por primera vez en el New York Times en el año 1990, resulta ser un atípico cuento navideño y que además, como casi siempre ocurre con Auster, te deja con una sonrisa y la mirada perdida en el infinito.
Y hasta aquí la lista de lecturas recientes. Hasta la próxima
De verdad y de corazón, como sólo deben decirse estas cosas, feliz 2009.
Por motivos que no hace falta precisar, tenía unas ganas locas de que se terminara ya el maldito 2008, y aunque sólo sea por superstición, consideraré el nuevo año como la oportunidad de dejar algunas cosas atrás y sacar otras adelante.
Enfocad bien el nuevo año, canalizad bien vuestras energías y sobre todo, no olvidéis seguir leyéndome
