Esta noche, frente al ordenador, oyendo de fondo y sin prestar atención, los gritos de Mila Ximénez vs. Marujita Díaz, me he acordado de los tiempos en que fumaba. No hace tanto, unos cinco meses quizás, y sin embargo, ahora me parece algo lejano. Supongo que eso es bueno, ya que precisamente era cuando estaba con el ordenador cuanto más fumaba, y no he dejado para nada esto. Sí el tabaco. No lo hice por ningún tipo de obligación, presión y ni siquiera porque lo hubiese intentado antes y pensase esta ya es la definitiva. Simplemente lo dejé. Me horroriza contemplar el acoso legal que pretende infringirse contra fumadores. Las inútiles y costosas campañas anti-tabaco y la falta de interés en entender los problemas.
Yo no dejé de fumar con parches o chicles de nicotina. De hecho, sé que no puedo estar segura de no volver a hacerlo nunca más. Estoy convencida que si hubiera sido por las campañas anti-tabaco del Ministerio de Salud jamás y digo JAMÁS se me hubiera ocurrido dejarlo. Seguramente si pude hacerlo fue porque me encontraba en paro (es decir, no sufría las tensiones y el agobio general que se tiene cuando se trabaja), y también porque no fui sometida a ningún tipo de presión. Simplemente tuve la suerte de decidir probar estar tres días sin fumar. Resultado: Me gustó. Leí en alguna parte (en Internet, supongo), que debía pensar cada día: “Hoy no fumo”. Como cada día era hoy, iban pasando los días y no fumaba. Lo iba señalando en una agenda, cada día con menos ansiedad, menos dolor de cabeza y menos somnolencia, que fue todo lo que padecí esos días. Fui dejando los “chupa-chups“, caramelos sin azúcar y cigarrillos de plástico (al principio acababa mordiéndolos). Y al cabo de algunos meses, me he dado cuenta que ya no lo anoto. Me relaciono diariamente con personas fumadoras y ello no me causa ninguna molestia, ni tampoco deseos contraproducentes para mi rehabilitación. Jamás le diría a nadie que dejara de fumar. Eso sólo puede hacerse si realmente se está convencido/a de ello. En cualquier caso y si alguien decide hacerlo en algún momento de su vida, a mi me acompañó mucho en el proceso un libro de Cristina Peri Rossi que me hizo sentirme comprendida como fumadora, pero a la vez con ánimo de pasar a ser ex-fumadora. No es un libro de autoayuda, ni el famoso libro de “…es fácil si sabes cómo“, que recomendaba en Gran Hermano Mercedes Milá, (nunca tuve ese libro entre mis manos). El que recomiendo se títula: “Cuando fumar era un placer” de Cristina Peri Rossi y está publicado por la editorial Lumen, en la colección Ensayo.
En este enlace hay más detalles: Lumen
7 valientes han comentado
Seguir los comentarios para esta entrada
Trackback link
http://www.guerrera-online.com/app/enchufada/2004/06/17/ya_no_fumo/trackback/
17 June , 2004 - 3:32 pm
Didi
Yo también soy ex fumadora. Yo lo dejé cambiando de marca de tabaco que no me gustaba, no llegué ni a fumarme un paquete entero. Ahora me molesta muchísimo el tabaco, no lo soporto, odio el olor a tabaco. A veces dicen que los antiguos fumadores somos menos permisivos con el tabaco que lo sque nunca han fumado…
Un saludo y enhorabuena por tu web.
Por cierto, en el restaurante de Madrid (Chez Pomme) a mediodía tiene menú a 8?, está riquísimo!!
17 June , 2004 - 3:48 pm
onthedot
Peri Rossi es buena para casi todo. Yo nunca he fumado en serio, pero ahora no fumo ni en broma. Soy aupair en una familia americana que lo aborrece. Y me queda un agno entero sin probarlo. En fin, que estoy ahorrando bastante.
17 June , 2004 - 9:19 pm
Enchufada
Gracias por vuestros comentarios. Didi, la verdad es que a mí mucha gente me decía como has dicho tú, que le cogería mucha manía al tabaco, e incluso cuando le digo a alguien que lo he dejado, mira con cara de preocupación y aleja lo más posible de mí el cigarrillo. Pero lo cierto es que no me molesta. Sí es verdad que si estoy en algún sitio donde nadie está fumando y alguien de repente enciende un cigarro, soy la primera que se da cuenta.
Gracias por la información del Chez, la próxima vez que me acerque por Madrid lo recordaré. Me han gustado tus miradas.
Onthedot, imagino que sí, para fumar allí debe ser un poco difícil, ¿no? Pasé por tu blog y te dejé un comentario. Sigue así.
17 June , 2004 - 11:43 pm
Delirante
Yo no fumo y gracias a Dios, pues debido a mi personalidad sería un cigarro andante…ahora bien aunque la caña se la tendrían que meter a las empresas en vez de al fumador, es verdad que yo no tengo porque tragarme el humo del fumador en el trabajo por ejemplo. Eso sí lo de U.S.A es exagerado. Saludos
18 June , 2004 - 3:41 am
Enchufada
Por supuesto Delirante, ni una cosa ni la otra. Debe entenderse que alguien que fuma, como persona que sufre una adicción, en los lugares de trabajo debe haber acceso a algún espacio donde sí se pueda fumar. Sin embargo, la ansiedad y la carga que supone para la persona que fuma la imposibilidad de fumar, no hace sino que agravar su situación.
Y lo de Estados Unidos es bestia, e hipócrita, si tenemos en cuenta que son y han sido siempre los mayores exportadores de tabaco.
La responsabilidad de las empresas viene porque debería ejercerse el control sobre “qué meten” en los cigarrillos para que a la gente le cueste tanto dejarlo y que poco a poco sean menos perjudiciales. Por ejemplo.
Yo no considero a nadie responsable de mi ex-adicción, puesto que era muy consciente de lo que significaba fumar. Simplemente, en ese momento no me importaba. Eso sí, prometo que si algún día vuelvo a fumar lo cuento aquí. Que anoche al hablar de esto, soñé que fumaba dos cigarros, al tercero me di cuenta de lo que hacía y lo apagué con rabia y dolor en la garganta. ¿Algún Freud que me lo analice?
¡Un saludo!
20 June , 2004 - 5:25 pm
jose jariego
Por qué esa necesidad de regularlo todo?
Que fume quien quiera. Y cuando lo haga, que tenga en cuenta si hay gente cerca a la que le desagrada. Es sencillo.
Campañas anti-tábaco:
1) Hipócritas. El estado ingresa mucho dinero con este hábito.
2) Inútiles. Nadie deja de fumar si no lo desea de verdad.
(pd) No fumo -quizá era interesante hacerlo explícito-.
23 June , 2004 - 7:26 pm
My ReaLiTy BiTes
Hola, que tal? como va? pues yo como ex-fumadora reciente (2 meses y medio) he observado el cambio de trato que recibo en el trabajo, en la oficina, ya que los fumadores salen a la calle a fumar porque dentro está prohibido, y nadie te decia nada por estar 5-10 minutos sentado en la puerta porque estabas con un cigarro encendido. Ahora quiero salir y estar allí 5-10 minutos para que me de el aire, para despejarme, y me miran y preguntan que que hago allí, que si no tengo suficiente trabajo. Es decir, podria llegar a la conclusión que creen que estoy perdiendo el tiempo por estar 5 minutos para que me de el aire. Cuando antes estaba 5 minutos fumando y matandome lentamente nadie me trataba como si estuviera perdiendo el tiempo….