Quien se pica ajos come

Pues eso, que parece de Su Santidadse ha picado“. Y es que lleva muy mal eso de que los gobiernos democráticos tengan en cuenta que la religión es una cosa y la política otra. Debe ser que como el venerable anciano es quien es y no vive en España, no cobra una de esas pensiones inferiores al salario mínimo interprofesional, sino ya me gustaría a mi saber si iba a estar tan preocupado por lo que hacen los demás con sus vidas.

Tal y como yo lo veo, la religión es algo personal, y con todos mis respetos, no deben hacerse leyes que se basen en ella. Si una persona creyente de cualquier religión considera que no debe actuar de determinada manera o debe hacerlo de tal otra, es muy libre de actuar en consecuencia. Lo que no puede nunca pretender es que los demás actuemos igual, y mucho menos por ley. Entre otras cosas, porque eso no sería democrático.

Solo dire una cosa: Amen.
Un saludo y sigue pisando fuerte, guerrera

Yo también pienso lo mismo sobre religión y leyes. Incluso me sorprende que tengamos el llamado “deber de socorro”, en el que creo que han mezclado ley y moral…