O me paso o no llego

Estaba yo sentada frente al ordenador hacía un buen rato. En la mesa, (aunque es raro que yo deposite objetos contenedores de líquido donde está el ordenador), un posavasos (¿se escribirá así, todo junto?) y sobre él, una lata de Nordic (la tónica). Yo iba navegando, leyendo blogs… Hasta que perdí la noción del tiempo, del espacio, la vergüenza (¡ah, no!, que esa ya la perdí hace tiempo), y miré hacia la mesa. Hacia el posavasos (¿se escribirá así?)¿Y la lata? ¿Por qué no estaba ahí la lata? Miré el resto de la mesa, miré a mis pies (pues tal vez en un ataque de prudencia la puse en el suelo…), pero no. Me moví lentamente, mirando alrededor… Y en un momento de lucidez, aún sin recordar nada, el sentido común me hizo levantar de la silla e ir hasta el comedor. ¡Allí estaba! Con su anilla plateada y todo, vacía, eso sí.

En algún momento (que no recuerdo), tal vez decidiera llevarla a aquella mesa en el comedor. ¿O fue por telequinesia? No, ¿verdad? Ya me gustaría…

Basado en hechos reales.

A mi me pasa eso cada dos por tres!
Pero a pesar de ser bruja nunca lo atribuyo a ningún fenómeno paranormal sino a mi proverbial despiste, que siempre tengo las manos en un sitio y la cabeza en otro muy distante…
kisses!