A veces cuesta mucho callar. No decir lo que no se debe… ¿Qué digo? No, no es verdad, a mí no me cuesta callar. Absolutamente nada. Es por eso, porque callo demasiado. Aquí está la muestra, en este blog. Está lleno de silencios más que de palabras. De fechas en el calendario que no han sido marcadas porque no han existido post para ellas. Palabras, palabras, palabras… Las amo y las odio a la vez. No las odio. Me maltratan a veces. Por querer salir cuando no deben. Y cuando quiero que salgan se vengan. ¡De mí! Increíble, ¿verdad? Es el peso de todo. El de las palabras también. Pero el mío, sobre todo el mío. Porque callo más que escribo…
(Escuchando: “I’m so stupid” – Madonna)
Hay un dicho,que ademas de cierto,me parece precioso y dice: Eres dueñ@ de lo que callas y esclav@ de lo que dices. Ante la duda,normalmente elijo no interrumpir el silencio,sera afan de posesion? Tu no dejes de sonreir,no solo hablan las palabras
Besos (Que buena es esa cancion de Madonna,verdad?)
Q me vas a contar a mi, q llevo no sé cuanto tiempo sin poner ni media palabra en mi blog!
No sé …
Sobre ese mismo tema escribí algo en mi tierna y apasionada adolescencia y lo guardé en un cajón:
¿Cómo puedo sentarme a escribir cuando se está quemando mi casa?
Debo apagar el fuego, pero mi casa-mi fuego no se apaga con agua. Todo se está consumiendo bajo mis piés y a mi alrededor, y sin embargo noto cierto alivio cuando escribo esto.
Pienso si mi fuego se apaga escribiendo, pero me digo que no, que cuando acabe de escribir voy a seguir quemándome.
Pienso si mi fuego se puede realmente extinguir, y me digo que no, que siempre queda entre los rescoldos y cenizas alguna brasa ardiendo, y que en algún momento va a reavivar el fuego.
Pienso si la vida es esto, apagar, esperar a que se reavive y volver a apagar, todo esto con las llamas abrasando y acechando, pero me digo que no, que la vida es mucho más.
Porque mi casa es el amor, y mi fuego el recelo, el hastío y la oscuridad.
Porque no puedo sentarme a escribir, es por lo que no escribo.
Es mejor fluir…
No obsesionarse con la necesidad de llenar el blog…
Es mejor no escribir por escibir…
(apoyo tus silencios)
Hey, Guerrera, lo cierto es que muchas veces contar una cosa es una forma de callar otra. Hablo de mi experiencia. Yo me siento frente a la pantalla y soy capaz de escribir algunas anecdotas sobre este peculiar pais, pero te confesare que son eso, anecdotas que divierten y no mas. La realidad es parecida, pero mucho mas compleja. Como literaturalizarla? Ay, amiga, esa es la pregunta que, como Guillermo, guarde de adolescente en el cajon. En fin, que espero tu vuelta del silencio pronto Un puñado de abrazos con alas
Oye niña,has mirado el calendario? Tanto silencio nos va a ensordecer,escribe algo porfa,empiezo a tener mono y estoy segura de que no soy la unica! Besos y sonrisas
Eso! Apoyo a Zoe
Un abrazo