C. y caminos cruzados

A veces las vidas se cruzan de forma inexplicable. Asombrosamente oportuno, este fin de semana ha empezado con dos cruces de caminos inesperados. Primero con P. después con C.
P. sabe de ese cruce. C. no. Con C. es diferente. Pero no voy a atreverme a confesarlo. No le gustaría saber que sé algo que no quiere que nadie sepa, pero la casualidad me ha hecho portadora de tamaño secreto. Podría decírselo y en paz. Pero C. no se atrevería a mirarme a la cara si supiera que lo sé. Para mí misma también es incómodo ya que si no le digo que lo sé me parecerá que estoy mintiendo o traicionando algo. Aún así creo que lo primero es peor. A ver qué pasa, porque no sé cómo a mí siempre me acaban pasando estas cosas. Guardo los secretos bajo llave, pero saber lo que los demás no saben que sé me hace mirarles diferente. Lo que no he podido averiguar es si se me nota.

umm..situación difícil. que se note o no para mí es lo de menos. no tienes porque esforzarte en disimular corporalmente algo que inevitablemente sabes.basta con intentarlo para que te tenses como un alambre y el otro se de cuenta en seguida de que algo raro ocurre.lo importante es lo que sale de tu boca y eso sí se puede controlar.lo que yo hago en situaciones como esa es no decir ni mu hasta que la persona quiera contármelo. si no creo que le sentaría muy mal. Si t sirve de algo… PD: me gusta tu web,muy creativa. un saludo

Gracias por tus palabras Ana. La verdad es que sí, tal y como veo las cosas seguiré callada como si no supiera nada, y bueno, si C. me lo cuenta me ahorrará el silencio, si no pues nada, pero de mi boca no saldrá, como tú dices, creo que no le sentaría muy bien.
Vuelve pronto!

¿Pero de verda habéis seguido todo eso? Jope, qué torpe soy, me perdí.