No supo dónde poner sus palabras, cayeron de sus labios para romperse contra el suelo. Mis oídos no estaban preparados para escucharlas. Ahora las echo de menos…

Llego al final de este periplo bloguero y hace meses que no se de ti!!! Hey, ahora que vuelvo a Espagna supongo que te conocere, no?????
Besos siempre, Guerrera

Muy muy muy bonito.

No dejes que los árboles no te dejen ver el bosque…